NAD+: qué es, qué dice la evidencia en humanos y qué está autorizado en España

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El NAD+ es una coenzima presente en todas las células vivas. Transporta electrones en la producción de energía y alimenta a las sirtuinas, a las PARP de reparación del ADN y a la CD38. Sus niveles descienden con la edad. En la Unión Europea solo el nicotinamida ribósido está autorizado como precursor en complementos; el NMN, no.

El NAD+ se ha convertido en la molécula estrella de la longevidad, y con ella ha llegado una mezcla difícil de separar: bioquímica sólida, ensayos pequeños, clínicas que ofrecen goteros a precio de tratamiento y una normativa europea que casi nadie explica. Vamos por partes, con lo que se ha medido en humanos y no en ratones.

¿Qué es el NAD+ y qué hace dentro de tus células?

NAD+ son las siglas de nicotinamida adenina dinucleótido. Es una molécula pequeña, derivada de la vitamina B3, que actúa como coenzima: no hace el trabajo, lo hace posible. Está en cada una de tus células y tiene dos oficios muy distintos.

El primero es de transporte de electrones. En la glucólisis, en el ciclo de Krebs y en la cadena respiratoria de la mitocondria, el NAD+ recoge electrones, se convierte en NADH, los entrega y vuelve a empezar. Sin ese vaivén no hay ATP, es decir no hay energía celular. En la puerta de entrada a ese ciclo actúa otro cofactor, el ácido alfa lipoico. Esta es la parte del metabolismo que casi todo el mundo cuenta.

El segundo oficio es menos conocido y es el que interesa a la investigación sobre el envejecimiento. Hay enzimas que no reciclan el NAD+, sino que lo consumen. Las sirtuinas, que regulan la expresión génica y la biogénesis mitocondrial. Las PARP, que entran en acción cada vez que hay una rotura en el ADN y hay que hacer una reparación. Y la CD38, una NADasa ligada a la función inmunitaria cuya actividad aumenta con los años.

La revisión de Covarrubias y su equipo en Nature Reviews Molecular Cell Biology resume el alcance: a través de esas enzimas, el NAD+ influye en rutas metabólicas, en la reparación del ADN, en la remodelación de la cromatina, en la senescencia celular y en la función de las células inmunitarias.

LOS CUATRO FRENTES QUE DEPENDEN DEL NAD+

NAD+
coenzima

Energía celular

Recoge y cede electrones en la glucólisis, el ciclo de Krebs y la mitocondria. Sin ese ciclo no hay ATP.

Sirtuinas

Enzimas que regulan la expresión génica y la biogénesis mitocondrial. Consumen NAD+ para funcionar.

Reparación del ADN

Las PARP gastan NAD+ cada vez que hay que reparar una rotura de la doble hélice.

Función inmunitaria

La CD38 degrada NAD+ y su actividad aumenta con la edad, lo que resta disponibilidad al resto.

Las tres últimas ramas consumen la molécula. La primera solo la recicla. Esa asimetría explica por qué el NAD+ se agota.

¿Por qué bajan los niveles de NAD+ con la edad?

El descenso del NAD+ con los años se ha documentado en múltiples organismos modelo, roedores incluidos, y también en tejidos humanos. Conviene decir de entrada que los datos humanos son mucho más escasos que los preclínicos: los propios autores del ensayo de Elhassan lo escriben en su resumen.

Los mecanismos propuestos son tres, y no se excluyen entre sí. Primero, sube el consumo: la actividad de la CD38 aumenta con la edad y con la inflamación de bajo grado, y esa enzima degrada NAD+ sin devolver nada. Segundo, se acumula daño en el ADN, lo que mantiene a las PARP trabajando y gastando. Tercero, baja la producción, porque la NAMPT, enzima limitante de la ruta de salvamento, pierde actividad.

Este descenso encaja en un marco que se escribió en buena parte desde España, y que ordena buena parte de lo que hoy se entiende por longevidad. Los hallmarks del envejecimiento, revisados en 2023 por Carlos López-Otín en Oviedo, María Blasco en el CNIO, Manuel Serrano, Linda Partridge y Guido Kroemer, no incluyen el NAD+ como sello propio. Lo interesante es dónde aparece: cruza al menos tres de ellos, la disfunción mitocondrial, la desregulación de la detección de nutrientes y la senescencia celular. No es un mecanismo del envejecimiento, es un nudo donde se cruzan varios.

NAD+, NR, NMN y niacina: no son lo mismo

Aquí se confunde casi todo el mundo, y la confusión es rentable para quien vende. El NAD+ que tomas por vía oral no llega intacto a la célula: es una molécula grande y se degrada antes de absorberse. Por eso lo que se comercializa son precursores, moléculas más pequeñas que tu organismo convierte en NAD+ por dentro.

Existen tres rutas de síntesis, y cada precursor entra por una de ellas.

LAS TRES RUTAS POR LAS QUE SE FABRICA NAD+

01

Ruta de novo, desde el triptófano

Parte del aminoácido triptófano de la dieta. Es la más larga y la menos eficiente, pero es la única que crea la molécula desde cero.

02

Ruta de Preiss-Handler, desde la niacina

El ácido nicotínico de los alimentos y de los complementos de vitamina B3 entra por aquí. Es la vía clásica de la nutrición.

03

Ruta de salvamento, desde la nicotinamida

Recicla la nicotinamida liberada por las sirtuinas, las PARP y la CD38. Aporta la mayor parte del NAD+ diario y depende de la enzima NAMPT.

04

Entrada directa del nicotinamida ribósido

El NR usa transportadores propios y las quinasas NRK1 y NRK2, saltándose el paso limitante de la NAMPT. Ese atajo es su principal argumento.

Comer más nicotinamida no equivale a activar la ruta de salvamento: el cuello de botella es la enzima, no el sustrato.
MoléculaQué esSituación en la Unión Europea
NAD+La coenzima final. No se absorbe bien por vía oralSe administra por vía intravenosa en clínica, fuera del marco de los complementos
NR, nicotinamida ribósidoPrecursor directo, entra por las quinasas NRKCloruro de NR autorizado como nuevo alimento por el Reglamento (UE) 2020/16
NMN, nicotinamida mononucleótidoPrecursor un paso más cerca del NAD+No autorizado. Opinión de seguridad favorable de la EFSA en mayo de 2026, pendiente de autorización
Niacina y nicotinamidaLas dos formas de la vitamina B3Nutrientes reconocidos, con valores de referencia establecidos

¿Qué han medido los ensayos en humanos?

La pregunta correcta no es si el NAD+ importa, que importa, sino si tomar un precursor por vía oral cambia algo medible en una persona. Hay dos ensayos que conviene conocer, ambos pequeños, ambos bien hechos.

El de Martens y su equipo, publicado en Nature Communications en 2018, reclutó a 30 adultos sanos de entre 55 y 79 años en un diseño cruzado, aleatorizado y a doble ciego. Seis semanas con 500 mg de nicotinamida ribósido dos veces al día, es decir 1 000 mg diarios, y seis semanas con placebo. El NAD+ de las células mononucleares de sangre periférica subió cerca de un 60 % frente al placebo, y la suplementación se toleró bien. Los autores señalan que la presión arterial y la rigidez arterial merecen estudiarse en ensayos futuros: no que estén demostradas. Sobre la presión arterial, los ensayos que sí existen apuntan a otra palanca, la relación entre el sodio y el potasio de la dieta.

+60 %

de NAD+ en células mononucleares de sangre periférica tras seis semanas con 1 000 mg diarios de nicotinamida ribósido, frente a placebo

Martens et al., Nature Communications, 2018. Ensayo cruzado en 30 adultos de 55 a 79 años.

El de Elhassan y su grupo, en Cell Reports en 2019, hizo algo distinto: fue a buscar la molécula al músculo. Doce hombres mayores tomaron 1 g diario de NR durante 21 días, también en cruzado. El metaboloma del NAD+ muscular subió, y las citoquinas inflamatorias circulantes bajaron. Pero la bioenergética mitocondrial no cambió. Es un resultado honesto y poco citado: el precursor llega, se metaboliza, tiene una firma antiinflamatoria, y aun así la mitocondria no funcionó mejor en esas tres semanas.

Resumido: la evidencia de que los precursores orales elevan el NAD+ en humanos es buena. La evidencia de que eso se traduzca en un beneficio clínico concreto, en energía, en fatiga o en recuperación, todavía no lo es. Son ensayos de 12 y 30 personas, de tres a seis semanas.

¿Y las terapias de NAD+ intravenoso que se ofrecen en España?

Este es un rasgo muy español del asunto. Buscar «NAD+» en Google desde España devuelve, junto a los complementos, una lista de clínicas que ofrecen infusiones intravenosas: medicina regenerativa, unidades de estética, centros de ozonoterapia. La lógica que se anuncia es sencilla, saltarse el problema de absorción del NAD+ oral poniéndolo directamente en vena.

La bioquímica de ese razonamiento tiene un punto débil. El NAD+ circulante no entra tal cual en la célula: se degrada en el exterior hasta nicotinamida y otros fragmentos, que sí entran y vuelven a ensamblarse dentro. Es decir, buena parte de lo que llega a la célula después de un gotero es, en la práctica, un precursor.

Sobre la eficacia clínica, la situación es la que es: no existen ensayos aleatorizados de tamaño suficiente que respalden las indicaciones que se anuncian, y la seguridad a largo plazo no está establecida. Los efectos descritos durante la infusión, náuseas, opresión torácica, sensación de calor, se manejan bajando el ritmo del gotero. Si vas a plantearte una sesión, la pregunta útil no es cuánto cuesta, sino qué ensayo respalda la indicación concreta por la que te la ofrecen.

Representación en tres dimensiones de varias mitocondrias con sus crestas iluminadas dentro del citoplasma de una célula
La mitocondria es donde el NAD+ cierra su ciclo redox. Elevar el NAD+ no cambió por sí solo la bioenergética mitocondrial en el ensayo de Elhassan.

¿Más NAD+ es siempre mejor?

No, y este es el punto que ninguna página del top 10 español recoge. En 2019, el equipo de Nacarelli publicó en Nature Cell Biology que el metabolismo del NAD+ gobierna el fenotipo secretor asociado a la senescencia, el famoso SASP. Dicho en claro: en las células que ya han entrado en senescencia, más actividad de la NAMPT y más NAD+ significan un secretoma más inflamatorio, no menos.

Como ese secretoma inflamatorio tiene efectos promotores de tumores en los modelos estudiados, los autores cierran el artículo con una recomendación que merece leerse dos veces: el aumento dietético del NAD+ con fines antienvejecimiento debería administrarse con precisión. No dicen que sea peligroso. Dicen que la respuesta depende del tejido, de la edad y de cuántas células senescentes haya en juego, y que la idea de subir el NAD+ a todo el mundo y a cualquier dosis no se sostiene.

Esa inflamación de bajo grado que acompaña al envejecimiento es, precisamente, el terreno sobre el que se juegan muchos síntomas cotidianos. En muchas personas se manifiesta primero en las articulaciones: es el ángulo desde el que abordamos el cartílago que se desgasta con los años, y la razón por la que en nuestra fórmula priorizamos cómo trabajamos el terreno inflamatorio antes que la lista de ingredientes.

Cómo generar NAD+ de forma natural

Antes de comprar nada, conviene saber que las palancas gratuitas son las mejor documentadas, aunque midan un efecto más modesto que el que promete cualquier etiqueta.

  • Ejercicio, sobre todo el de resistencia. Aumenta la expresión de la NAMPT en el músculo, es decir la enzima limitante de la ruta de salvamento.
  • Restricción calórica y ayuno. El interés por el NAD+ nació justamente de ahí: es un cosustrato de las enzimas implicadas en los efectos de la restricción calórica sobre la salud.
  • Vitamina B3 de la dieta. Carnes, pescado azul, cacahuetes, setas y cereales integrales aportan niacina y nicotinamida, y el triptófano de las proteínas alimenta la ruta de novo.
  • Dormir suficiente. El metabolismo del NAD+ sigue un ritmo circadiano; el sueño corto crónico lo desordena y sube los marcadores de inflamación.
  • Cuidar el exceso de alcohol y el sobrepeso, que aumentan la carga de trabajo de las PARP y el consumo de la molécula.

Dosis, seguridad y qué está autorizado en la Unión Europea

Las dosis de los ensayos con nicotinamida ribósido se sitúan entre 250 y 1 000 mg diarios, y son las que se han estudiado durante semanas. Por encima de eso no hay datos de uso prolongado. La tolerancia fue buena en los dos ensayos citados, con molestias digestivas leves como efecto más frecuente.

El marco legal, que es lo que decide qué puedes comprar aquí:

  • Nicotinamida ribósido: el cloruro de nicotinamida ribósido está autorizado como nuevo alimento por el Reglamento de Ejecución (UE) 2020/16, para complementos alimenticios destinados a población adulta, y el Reglamento (UE) 2021/418 lo incorporó a la lista de la Directiva 2002/46/CE.
  • NMN: no está autorizado en la Unión Europea. El panel de nutrición de la EFSA emitió en mayo de 2026 una opinión de seguridad favorable, pero una opinión científica no es una autorización: falta la decisión de la Comisión.
  • Niacina y nicotinamida: son nutrientes con valores de referencia establecidos, y la niacina en dosis altas tiene su propio perfil de efectos.

Hay tres situaciones en las que conviene consultar antes con un profesional sanitario: embarazo y lactancia, porque la autorización europea del NR excluye expresamente a esas poblaciones en algunos usos; antecedentes oncológicos, por lo que se ha visto sobre el secretoma inflamatorio; y tratamiento farmacológico crónico, donde cualquier añadido merece una revisión.

Preguntas frecuentes sobre el NAD+

¿Qué es el NAD+ y para qué sirve?

Es una coenzima derivada de la vitamina B3, presente en todas las células vivas. Sirve para dos cosas: transportar electrones en la producción de energía celular, y alimentar a las sirtuinas, a las PARP de reparación del ADN y a la CD38. Sus niveles descienden con la edad.

¿Qué le pasa a mi cuerpo si tomo NAD+?

El NAD+ oral apenas se absorbe: lo que se toma son precursores. Con 1 000 mg diarios de nicotinamida ribósido durante seis semanas, el NAD+ celular subió cerca de un 60 % frente a placebo. Que eso se traduzca en más energía o menos fatiga es lo que aún no han demostrado los ensayos.

¿Quién no debe tomar NAD+?

Embarazadas y mujeres en lactancia, menores de 18 años, y cualquier persona con antecedentes oncológicos o en tratamiento crónico sin haberlo consultado antes. La cautela oncológica no es teórica: el metabolismo del NAD+ regula el secretoma inflamatorio de las células senescentes.

¿Dónde encuentro la vitamina NAD?

El NAD+ no es una vitamina y no está como tal en ningún alimento. Lo que sí está es su materia prima: la vitamina B3 de carnes, pescado azul, cacahuetes, setas y cereales integrales, y el triptófano de las proteínas, que alimenta la ruta de novo.

¿Cómo generar NAD+ naturalmente?

Con las palancas mejor documentadas: ejercicio de resistencia, que sube la NAMPT muscular; restricción calórica o ventanas de ayuno; suficiente vitamina B3 y triptófano en la dieta; y sueño regular, porque el metabolismo del NAD+ sigue un ritmo circadiano.

¿El NAD+ es simplemente vitamina B12?

No. El NAD+ deriva de la vitamina B3, no de la B12. Son moléculas y funciones distintas: la B12 interviene en la formación de glóbulos rojos y en la función nerviosa; el NAD+ es una coenzima del metabolismo energético y de la reparación del ADN.

¿Qué pasa si tomo NAD+ y resveratrol juntos?

Es una combinación habitual en el mercado, con una lógica razonable: el resveratrol se propone como activador de sirtuinas y esas enzimas consumen NAD+. La lógica no equivale a un resultado: no hay ensayos en humanos de tamaño suficiente que demuestren que la combinación aporta algo sobre el precursor solo.

Fuentes

Covarrubias A.J., Perrone R., Grozio A., Verdin E. NAD+ metabolism and its roles in cellular processes during ageing. Nature Reviews Molecular Cell Biology, 2020;22(2):119-141. DOI: 10.1038/s41580-020-00313-x

Yoshino J., Baur J.A., Imai S. NAD+ Intermediates: The Biology and Therapeutic Potential of NMN and NR. Cell Metabolism, 2018;27(3):513-528. DOI: 10.1016/j.cmet.2017.11.002

Martens C.R., Denman B.A., Mazzo M.R., Armstrong M.L., Reisdorph N., McQueen M.B., Chonchol M., Seals D.R. Chronic nicotinamide riboside supplementation is well-tolerated and elevates NAD+ in healthy middle-aged and older adults. Nature Communications, 2018;9(1). DOI: 10.1038/s41467-018-03421-7

Elhassan Y.S., Kluckova K., Fletcher R.S. et al. Nicotinamide Riboside Augments the Aged Human Skeletal Muscle NAD+ Metabolome and Induces Transcriptomic and Anti-inflammatory Signatures. Cell Reports, 2019;28(7):1717-1728. DOI: 10.1016/j.celrep.2019.07.043

Nacarelli T., Lau L., Fukumoto T. et al. NAD+ metabolism governs the proinflammatory senescence-associated secretome. Nature Cell Biology, 2019;21(3):397-407. DOI: 10.1038/s41556-019-0287-4

EFSA Panel on Nutrition, Novel Foods and Food Allergens (Turck D., Bohn T., Cámara M. et al.). Safety of beta-nicotinamide mononucleotide (β-NMN) pursuant to Regulation (EU) 2015/2283 and the bioavailability of nicotinamide from this source in the context of Directive 2002/46/EC. EFSA Journal, 2026;24(5). DOI: 10.2903/j.efsa.2026.10007

López-Otín C., Blasco M.A., Partridge L., Serrano M., Kroemer G. Hallmarks of aging: An expanding universe. Cell, 2023;186(2):243-278. DOI: 10.1016/j.cell.2022.11.001

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