Tendinopatía de hombro: qué funciona y qué no, según los ensayos

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Épaule et haut du bras nus sur fond sombre, relief du deltoïde éclairé par une lumière rasante

La tendinopatía de hombro afecta casi siempre a los tendones del manguito rotador, y sobre todo al supraespinoso. Duele al levantar el brazo y al dormir sobre ese lado. El tratamiento con mejores pruebas es el ejercicio progresivo: la cirugía de descompresión no ha superado a una falsa cirugía en el ensayo que la puso a prueba.

Ese ensayo se publicó en 2018 en The Lancet y sigue sin haber llegado a la mayoría de las páginas divulgativas españolas. Merece la pena conocerlo antes de aceptar una operación.

Hombro visto de perfil sobre fondo oscuro, con luz rasante que marca el relieve del deltoides y del acromion
El tendón del supraespinoso pasa por un corredor estrecho entre la cabeza del húmero y el techo óseo del hombro. Ahí se concentra casi todo el dolor.

Qué es el manguito rotador y por qué se queja

Cuatro músculos pequeños envuelven la cabeza del húmero y forman el manguito rotador. Su papel no es levantar el brazo, sino mantener la cabeza del hueso centrada mientras el deltoides lo levanta.

El más expuesto es el supraespinoso. Su tendón pasa por un corredor estrecho, entre la cabeza del húmero y el acromion. Cada vez que el brazo sube por encima de la horizontal ese espacio se reduce, y repetido miles de veces el tendón se irrita, se engrosa y se degenera.

De ahí los dos perfiles habituales: quien trabaja con los brazos altos y quien practica deportes por encima de la cabeza.

Los síntomas que lo identifican

El diagnóstico es clínico y se apoya en tres señales. El dolor aparece al levantar el brazo y se concentra entre los sesenta y los ciento veinte grados, lo que se conoce como arco doloroso: por debajo no duele, por encima tampoco, en medio sí. Como puede bajar por la cara externa del brazo, muchos pacientes lo describen como una tendinitis del brazo. La segunda es el dolor nocturno al acostarse sobre ese lado, el síntoma que más interrumpe el sueño. Y la tercera es la dificultad para los gestos que pasan por detrás o por encima: abrocharse el sujetador, coger algo del asiento trasero, alcanzar un vaso del armario alto.

Cuadro Cómo se comporta el dolor Qué pasa con el movimiento
Tendinopatía del manguito rotador Duele al levantar el brazo y al dormir sobre ese lado Se puede mover todo, aunque duela
Hombro congelado Dolor intenso, después rigidez que domina el cuadro La rotación externa se pierde, incluso pasiva
Rotura del manguito A menudo tras una caída o un tirón brusco El brazo no se sostiene al soltarlo desde arriba
Artrosis de la articulación acromioclavicular Duele arriba, sobre la clavícula Molesta cruzar el brazo hacia el hombro contrario
El hombro congelado es la confusión que más cambia el plan: cuando la rotación externa se pierde también de forma pasiva, el problema ya no está en el tendón.

El ensayo que cambió las recomendaciones

Durante décadas la operación estándar consistió en limar el acromion para ampliar el espacio por el que pasa el tendón. Se llama descompresión subacromial.

En 2018 un equipo británico publicó en The Lancet el ensayo CSAW: 313 pacientes con dolor subacromial persistente repartidos al azar en tres grupos, descompresión real, falsa cirugía con las mismas incisiones y la misma anestesia, y ningún tratamiento.

PUNTUACIÓN DE HOMBRO A LOS SEIS MESES, ENSAYO CSAW

Cirugía de descompresión 32,7 puntos
Falsa cirugía, solo artroscopia 34,2 puntos
Sin tratamiento 29,4 puntos
Escala de Oxford, sobre 48 puntos. La cirugía real no superó a la falsa cirugía, y su ventaja sobre no hacer nada quedó por debajo del umbral que los propios autores habían fijado como clínicamente relevante.

A los seis meses la descompresión real no fue mejor que la falsa cirugía: 1,3 puntos de diferencia a favor de esta última, sin significación estadística. Frente a no hacer nada ganó 2,8 puntos, por debajo del umbral de 4,5 que los propios autores habían fijado como clínicamente relevante.

La lectura no es que operarse sea inútil siempre. Es que la mejoría atribuida al gesto quirúrgico procedía en buena parte de lo que rodea a una operación: la atención recibida, el reposo y la rehabilitación posterior. Desde entonces varios sistemas de salud han retirado esta intervención de la primera línea, y las unidades de hombro de los hospitales españoles la reservan para indicaciones más estrictas.

El tratamiento que sí tiene pruebas

DOCE SEMANAS DE TRABAJO PROGRESIVO

01

Semanas 1 y 2, isométricos sin dolor

Codo pegado al cuerpo, empuje el antebrazo contra la pared hacia fuera y hacia dentro, sin que el brazo se mueva. Cinco series de treinta segundos, dos veces al día.

02

Semanas 3 a 8, rotaciones con banda elástica

Rotación externa con el codo pegado al costado, tres series de quince en días alternos, subiendo la resistencia en cuanto resulte fácil. Añada elevaciones por debajo de la altura del hombro.

03

Semanas 9 a 12, por encima del hombro

Reintroduzca el trabajo con el brazo alto poco a poco, sin peso al principio. Es la fase que la mayoría se salta, y la que decide si el dolor vuelve.

Las revisiones sistemáticas sobre el dolor del manguito rotador coinciden: el ejercicio progresivo es la intervención con mejor relación entre lo que aporta y lo que cuesta.

Una revisión sistemática comparó ejercicio, terapia manual y tratamiento médico en el dolor subacromial. El ejercicio salió como la intervención con mejor rendimiento, y la fisioterapia manual aportó como complemento suyo, no en su lugar. Es la misma jerarquía que en la epicondilitis, donde ninguna técnica pasiva sustituye al trabajo de carga.

Para regular la intensidad, la regla del día siguiente: se acepta un dolor de hasta 5 sobre 10 durante el ejercicio, y lo que juzga es cómo amanece el hombro.

Lo que conviene evitar mientras dure

  • El cabestrillo durante semanas, que produce rigidez y debilidad y puede abrir la puerta a un hombro congelado.
  • El press militar detrás de la nuca y las elevaciones laterales por encima del hombro.
  • Dormir sobre el lado afectado. Pruebe boca arriba con un cojín fino bajo el codo.
  • Las infiltraciones repetidas, que encadenadas debilitan el tejido.

Queda el terreno inflamatorio de fondo, el que no se ve en la ecografía. Algunos extractos vegetales con ensayos clínicos, la cúrcuma y la boswellia, se investigan en esa componente, con una condición: absorberse de verdad, algo que la curcumina corriente no consigue. Ese problema guio nuestra fórmula construida sobre la biodisponibilidad, base de nuestro complemento para tendinitis. Como acompañamiento del programa, nunca en su lugar.

Cuándo consultar

  • El brazo no se sostiene al bajarlo despacio desde arriba: orienta hacia una rotura.
  • La rotación hacia fuera se ha perdido incluso al mover el brazo otra persona.
  • Dolor aparecido de golpe tras una caída.
  • Hombro caliente, enrojecido o con fiebre.
  • Sin mejoría tras tres meses de ejercicio.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre tendinitis y tendinopatía?

La tendinitis supone una inflamación real y solo existe durante los primeros días. La tendinopatía es lo que se encuentra después: fibras de colágeno desordenadas, tendón engrosado y vasos y nervios nuevos, con muy pocas células inflamatorias. La mayoría de los hombros que llevan más de un mes doliendo son tendinopatías, y por eso los antiinflamatorios dejan de servir como tratamiento de fondo.

¿Cuál es el tratamiento para la tendinopatía del manguito rotador?

El ejercicio progresivo, mantenido al menos doce semanas. Empieza por isométricos sin dolor, sigue con rotaciones contra banda elástica y termina reintroduciendo el trabajo por encima del hombro. Las revisiones sistemáticas lo sitúan por delante de las terapias pasivas, y el ensayo CSAW mostró que la cirugía de descompresión no supera a una falsa cirugía.

¿Qué no debo hacer si tengo tendinitis en el hombro?

Dos cosas. Inmovilizar el brazo en cabestrillo durante semanas, que produce rigidez y debilidad sin reparar nada. Y seguir con los gestos por encima de la cabeza al mismo ritmo mientras el dolor sube. En el gimnasio, evite mientras dure el dolor el press militar detrás de la nuca, las elevaciones laterales por encima del hombro y las dominadas con agarre ancho.

¿Cómo desinflamar el tendón del manguito rotador?

Pasadas las primeras semanas ya no hay una inflamación que apagar, así que la pregunta cambia de sentido. Lo que baja el dolor a corto plazo es una pauta corta de antiinflamatorio y, sobre todo, los ejercicios isométricos, que tienen un efecto analgésico durante las horas siguientes. Lo que modifica el tendón es la carga progresiva mantenida en el tiempo.

¿Por qué duele más por la noche?

Porque al tumbarse desaparece el efecto de la gravedad que separa la cabeza del húmero del techo óseo, y el tendón queda comprimido en un espacio más estrecho. Dormir boca arriba con un cojín fino bajo el codo del lado afectado, o de lado sobre el hombro sano abrazando una almohada, reduce esa compresión y es la medida que más rápido se nota.

¿Cuánto tiempo de baja necesita una tendinopatía de hombro?

Depende mucho del puesto. En un trabajo de oficina puede no hacer falta ninguna, con una adaptación de la altura de la pantalla y del ratón. En un trabajo con el brazo por encima del hombro, la duración habitual se cuenta en semanas y depende de la posibilidad de adaptar la tarea. Es una decisión de su médico, y conviene plantearla junto con el servicio de prevención si el origen es laboral.

Lo que conviene recordar

Empiece esta semana por los isométricos: codo pegado al costado, empuje contra la pared treinta segundos, cinco veces. Bajan el dolor el mismo día y preparan el tendón para lo que viene.

Y guarde el dato del CSAW antes de cualquier conversación sobre quirófano: 313 pacientes, y la cirugía real sin ventaja sobre la falsa cirugía. La decisión es de su médico, pero esa cifra forma parte de la conversación.


Fuentes

Beard D.J., Rees J.L., Cook J.A. et al. (2018). Arthroscopic subacromial decompression for subacromial shoulder pain (CSAW): a multicentre, pragmatic, parallel group, placebo-controlled, three-group, randomised surgical trial. The Lancet, 391(10118), 329-338. DOI: 10.1016/S0140-6736(17)32457-1

Steuri R., Sattelmayer M., Elsig S. et al. (2017). Effectiveness of conservative interventions including exercise, manual therapy and medical management in adults with shoulder impingement: a systematic review and meta-analysis of RCTs. British Journal of Sports Medicine, 51(18), 1340-1347. DOI: 10.1136/bjsports-2016-096515

Cook J.L., Purdam C.R. (2009). Is tendon pathology a continuum? A pathology model to explain the clinical presentation of load-induced tendinopathy. British Journal of Sports Medicine, 43(6), 409-416. DOI: 10.1136/bjsm.2008.051193

Khan K.M., Cook J.L., Kannus P. et al. (2002). Time to abandon the “tendinitis” myth. British Medical Journal, 324(7338), 626-627. DOI: 10.1136/bmj.324.7338.626

Sivrika A.P., Papadamou E., Kypraios G. et al. (2023). Comparability of the effectiveness of different types of exercise in the treatment of Achilles tendinopathy: a systematic review. Healthcare, 11(16), 2268. DOI: 10.3390/healthcare11162268

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