El resveratrol es un polifenol de la piel de la uva y de la raíz de la hierba nudosa japonesa. En personas, lo demostrado es modesto: una ligera bajada de la PCR y del TNF-alfa en 17 ensayos, un efecto de apoyo en la artrosis de rodilla y algo más de densidad ósea tras la menopausia. La longevidad sigue siendo un resultado de laboratorio.
Seguramente se ha cruzado con el resveratrol en una rutina antienvejecimiento, en la etiqueta de un sérum o en un artículo sobre el vino tinto. Las promesas son amplias: corazón, cerebro, piel, peso, cáncer. El problema es que casi todas descansan en experimentos con levaduras, gusanos o ratones. Lo que sigue separa, efecto por efecto, lo que se ha medido en personas de lo que no, y después mira la letra pequeña: dosis, cuándo tomarlo, efectos secundarios e interacciones.
¿Qué es el resveratrol y dónde se encuentra?
El resveratrol es un polifenol de la familia de los estilbenos. La planta lo fabrica para defenderse cuando la ataca un hongo o la castigan los rayos ultravioleta, y por eso se concentra en la piel de la uva. Existe en dos formas, trans y cis. La forma trans es la que prueban los ensayos y la que evaluó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
En la dieta aparece en la uva, el vino tinto, los cacahuetes, los arándanos, las frambuesas, las moras y las ciruelas. Las cantidades son mínimas. La revisión de Weiskirchen, publicada en 2016 en Advances in Nutrition, recoge entre 0,36 y 1,97 mg por litro en los vinos tintos analizados, y entre 0,03 y 0,14 µg por gramo en los cacahuetes pelados.
La fuente más concentrada no es la vid, sino la hierba nudosa japonesa (Polygonum cuspidatum), una planta invasora cuya raíz es la materia prima de muchos complementos. La otra vía de fabricación es la síntesis química.
La paradoja francesa: por qué el vino no es la respuesta
El resveratrol debe su fama a la llamada paradoja francesa. A principios de los años noventa sorprendía que los franceses, grandes consumidores de grasas saturadas, murieran menos de enfermedad coronaria que los estadounidenses. El vino tinto, y con él su resveratrol, sirvió de explicación cómoda. En España la idea se mezcló con la de la dieta mediterránea, y la copa de vino acabó presentada como un gesto de salud.
Las cuentas no salen. Weiskirchen las rehízo con el consumo francés de 2014, 43,4 litros de vino por habitante y año: eso supone unos 70 mg de resveratrol al año.
de resveratrol al día: es lo que aporta el consumo medio de vino en Francia, 5000 veces menos que el gramo diario que algunos «expertos» presentan como útil.
Weiskirchen y Weiskirchen, Advances in Nutrition, 2016, cálculo basado en 43,4 litros de vino por habitante en 2014.
Si el vino tiene alguna relación con el corazón, no es por su resveratrol. Y el alcohol no es ningún complemento de longevidad.
Sirtuinas y longevidad: lo que se vio en ratones
Es el corazón de la promesa antienvejecimiento. En la levadura, el gusano y la mosca, el resveratrol alarga la vida, y ese efecto pasa por una enzima, Sir2, cuyo equivalente humano se llama SIRT1. Las sirtuinas consumen NAD+ para funcionar, lo que conecta el resveratrol con el NAD+, la molécula de la energía celular que disminuye con la edad.
En 2006, el equipo de David Sinclair publicó en Nature un experimento que dio la vuelta al mundo. Ratones de mediana edad alimentados con una dieta muy calórica vivían más con resveratrol, y su fisiología se parecía a la de ratones con dieta normal. De 153 vías biológicas alteradas por la dieta grasa, el resveratrol corregía 144.
Dos años después, el mismo grupo publicó la continuación en Cell Metabolism, mucho menos citada. En ratones con dieta normal tratados desde los 12 meses, el resveratrol retrasaba varios signos de envejecimiento: cataratas, rigidez de la aorta, pérdida de hueso. Pero no alargaba la vida. El resveratrol prolonga la vida del ratón sobrealimentado, no la del ratón que come con normalidad.
Durante años se discutió además si el resveratrol activa de verdad SIRT1 o si la activación vista en el tubo de ensayo era un artefacto de la técnica. El debate molecular se ha ido aclarando. La pregunta que le interesa a usted sigue abierta: ningún ensayo ha demostrado que un complemento de resveratrol alargue la vida humana.
Levadura, gusano, mosca
Vida más larga, por una vía que pasa por la enzima Sir2. Es el origen de la promesa antienvejecimiento.
Ratón
Más supervivencia con una dieta muy calórica. Con dieta normal, signos de envejecimiento retrasados, pero no una vida más larga.
Persona
Bajada modesta de la PCR y del TNF-alfa, apoyo en la artrosis de rodilla, algo de hueso tras la menopausia. Ningún dato sobre la duración de la vida.
Para qué sirve el resveratrol en personas: lo que miden los ensayos
En personas hay ensayos, pero son pequeños, cortos y miden marcadores más que enfermedades. Esto es lo que dejan, área por área.
Inflamación: una bajada modesta de la PCR
Es el resultado más sólido. Koushki y sus colegas reunieron en 2018, en Clinical Therapeutics, 17 ensayos aleatorizados contra placebo con 736 adultos en total. El resveratrol bajaba el TNF-alfa y la proteína C reactiva ultrasensible, pero no la interleucina 6. El efecto es estadísticamente significativo, de tamaño modesto, y varía mucho de un ensayo a otro.
Si su PCR ultrasensible sigue alta sin que haya una infección, es la marca de una inflamación de bajo grado. La primera pregunta entonces no es qué complemento tomar, sino qué la mantiene: perímetro de cintura, sedentarismo, sueño, tabaco.
Artrosis de rodilla: un efecto de apoyo
Marouf siguió durante 90 días a 110 pacientes de 45 a 75 años con artrosis de rodilla leve o moderada. Todos tomaban 15 mg diarios de meloxicam, un antiinflamatorio, y la mitad recibía además 500 mg de resveratrol. El grupo del resveratrol tenía menos dolor y marcadores inflamatorios más bajos que el del placebo.
Es un ensayo único, de un solo equipo y con un medicamento asociado: no dice qué hace el resveratrol por sí solo. Para los gestos que alivian una rodilla en el día a día, el artículo sobre los remedios caseros para la artrosis de rodilla los ordena según las pruebas que tienen.
Mujeres después de la menopausia: hueso y memoria
En España, Google sugiere enseguida «resveratrol para qué sirve en mujeres de 50 años», y es justo ahí donde está uno de los ensayos más largos con esta molécula. En el estudio australiano RESHAW, 125 mujeres posmenopáusicas de 45 a 85 años tomaron 75 mg de trans-resveratrol dos veces al día, es decir 150 mg diarios, o un placebo durante 12 meses, y después cambiaron de grupo otros 12 meses.
Con el resveratrol, la densidad ósea mejoró algo en la columna lumbar (0,016 g/cm² más que con placebo) y en el cuello del fémur (0,005 g/cm²), y un marcador de destrucción del hueso bajó un 7,24 %. El mismo ensayo midió una mejora global del rendimiento cognitivo, de tamaño pequeño. Son resultados interesantes, de un solo equipo y en mujeres sin osteoporosis declarada: no sustituyen al tratamiento de una osteoporosis ni a la vitamina D y el calcio cuando están indicados.
Hay un motivo para ese efecto, y también para la prudencia: el resveratrol se comporta en parte como un fitoestrógeno, una molécula vegetal que se parece a los estrógenos.
Corazón, peso y cerebro: resultados que se contradicen
En tensión arterial, colesterol, glucosa o memoria, fuera del estudio anterior, los ensayos van en todas direcciones. La revisión de Weiskirchen lo resume sin rodeos: los ensayos clínicos no han mostrado una influencia sustancial del resveratrol sobre el estado de salud ni sobre el riesgo de muerte. Tampoco hay base para presentarlo como quemagrasas. Y no engorda: una cápsula no aporta calorías que cuenten.
Piel: la crema es otra historia
Buena parte de lo que se lee sobre resveratrol en España viene de la cosmética. Esos trabajos estudian fórmulas aplicadas sobre la piel, y no dicen nada de una cápsula. Tragado, el resveratrol apenas llega intacto a sus tejidos, por la razón que se explica a continuación.
El verdadero problema: tragado, casi no llega a la sangre
En 2004, Walle dio a seis voluntarios 25 mg de resveratrol marcado con carbono 14 para seguirlo como un rastro. Se absorbía al menos el 70 % de la dosis. Sin embargo, en la sangre solo quedaban trazas de resveratrol intacto, menos de 5 ng por mililitro. El intestino y el hígado ya lo habían transformado en sulfatos y glucurónidos, que después se eliminan por la orina.
Subir la dosis no lo arregla. En el ensayo de Boocock (2007), voluntarios sanos tomaron hasta 5 g de una vez: el pico de resveratrol en sangre llegó a 2,4 µmol/L, cuando sus efectos anticáncer en el laboratorio piden al menos 5 µmol/L. Los metabolitos, en cambio, circulaban a niveles de 3 a 8 veces más altos que la molécula original.
Queda una puerta abierta: esos metabolitos podrían ser activos a su vez, o liberar resveratrol dentro de los tejidos. En personas no está demostrado.
¿Sirve el resveratrol contra el cáncer?
Nada lo demuestra en personas. Los efectos anticáncer se han visto en células de cultivo y en animales, a concentraciones que la vía oral no alcanza. Si sigue un tratamiento contra un cáncer, no tome resveratrol sin el visto bueno de su oncólogo: modifica la eliminación de muchos medicamentos, como se ve más abajo.
Dosis, cuándo tomarlo y cuánto tarda en hacer efecto
La EFSA evaluó en 2016 el trans-resveratrol de síntesis como nuevo alimento. Consideró segura una dosis de 150 mg al día en adultos y anotó molestias digestivas, como diarrea, a partir de 1 g diario. La autorización europea que siguió obliga a advertir en la etiqueta que las personas que toman medicación solo deben consumirlo bajo control médico.
Así se sitúan las dosis de las que se habla:
| Situación | Aporte o dosis | Lo que se sabe |
|---|---|---|
| Alimentación (uva, vino, cacahuetes, frutos rojos) | Menos de 1 mg al día | Ningún riesgo, ningún efecto medible a ese nivel |
| Complemento, dosis evaluada por la EFSA | 150 mg al día, adultos | Sin riesgo identificado; advertencia obligatoria para quien toma medicación |
| Ensayo en mujeres posmenopáusicas | 75 mg dos veces al día | Efecto pequeño sobre el hueso, medido a los 12 meses |
| Ensayos sobre inflamación, artrosis y deporte | 250 a 500 mg al día | Efectos modestos, ensayos de 8 a 13 semanas |
| Estudios de tolerancia | 1 g al día durante 4 semanas, hasta 5 g de una vez | Molestias digestivas, cambios en las enzimas que eliminan medicamentos |
¿Mejor en ayunas o con comida? En un ensayo portugués con 24 voluntarios y 400 mg, tomarlo tras una comida grasa retrasó el pico en sangre, de media hora a dos horas, sin cambiar la cantidad total absorbida. Así que puede tomarlo con el desayuno o la comida si le sienta mal al estómago. En cuanto al plazo, los ensayos miden cambios en los marcadores a partir de 8 semanas, y el hueso a los 12 meses: no espere notar nada en unos días.
Las interacciones con medicamentos
Chow dio 1 g de resveratrol al día durante 4 semanas a 42 voluntarios sanos (Cancer Prevention Research, 2010). El resveratrol frenaba tres enzimas del hígado que eliminan buena parte de los medicamentos, CYP3A4, CYP2D6 y CYP2C9, y activaba una cuarta, CYP1A2. En la práctica, la concentración de un fármaco tomado a la vez puede subir o bajar.
Hable con su médico o su farmacéutico antes de cualquier tanda si se encuentra en una de estas situaciones:
- anticoagulante o antiagregante, incluido el acenocumarol (Sintrom), que se elimina sobre todo por CYP2C9;
- tratamiento de margen estrecho: inmunosupresor, antiepiléptico, algunos antiarrítmicos;
- cáncer sensible a las hormonas (mama, útero, ovario), por su parecido con los estrógenos;
- embarazo o lactancia: la autorización europea se refiere a adultos y no hay datos de seguridad en esas situaciones.
Deporte: el resveratrol puede frenar lo que gana con el entrenamiento
Es el efecto indeseado más inesperado, y responde a la búsqueda «para qué sirve en hombres». Gliemann sometió a 27 hombres inactivos de unos 65 años a 8 semanas de entrenamiento intenso, con 250 mg de trans-resveratrol o un placebo (Journal of Physiology, 2013). En el grupo placebo, el consumo máximo de oxígeno mejoró un 45 % más que en el grupo del resveratrol, y solo en el placebo bajó la tensión arterial. El resveratrol también borró la mejora del colesterol LDL y de los triglicéridos.
Es un solo ensayo, en hombres mayores. Basta para recordar que un antioxidante concentrado no es neutro, y que usted gana más entrenando que tragando una cápsula con la esperanza del mismo efecto.
¿Merece la pena tomarlo? Cómo elegir un resveratrol
En España, el resveratrol se vende como complemento alimenticio en farmacias, herbolarios y tiendas en línea. Se notifica a la administración antes de comercializarse, pero nadie comprueba su eficacia. Si decide probarlo, tres criterios pesan más que el precio. La mención trans-resveratrol. Una cantidad expresada en mg de trans-resveratrol por dosis, y no en mg de extracto de hierba nudosa. Y una dosis que no pase de 150 mg al día, la que evaluó la EFSA. Las formas micronizadas o de absorción mejorada prometen saltarse el problema de la biodisponibilidad: compruebe que se apoyan en una medida en personas, no solo en la etiqueta.
Si está sano, toma medicación o está en pleno programa de ejercicio, la balanza se inclina más bien hacia no tomarlo. El resveratrol sigue siendo una molécula apasionante para la investigación sobre el envejecimiento, no un atajo demostrado.
Si su objetivo es acompañar un terreno inflamatorio, no es el único polifenol estudiado. La quercetina, presente en la cebolla y la manzana, tiene sus propios ensayos sobre la PCR, recogidos en el artículo sobre para qué sirve la quercetina. El resveratrol no forma parte de INFLA HARMONY: este antiinflamatorio natural con las dosis publicadas combina 400 mg de curcumina Longvida, una forma pensada para absorberse mejor, boswellia titulada, 300 mg de quercetina, jengibre y ácido alfa lipoico. Como cualquier complemento, acompaña unos hábitos de vida, no los sustituye. No se recomienda en el embarazo y la lactancia, con trastornos biliares o diabetes, ni con anticoagulantes, anticancerígenos o inmunosupresores.
Preguntas frecuentes
¿Qué le pasa a mi cuerpo si tomo resveratrol todos los días?
A la dosis habitual de los complementos, poca cosa medible: en los ensayos, una bajada modesta de la PCR y del TNF-alfa tras varias semanas y, en mujeres posmenopáusicas, algo más de densidad ósea al cabo de un año. Por encima de 1 g diario aparecen molestias digestivas, y cambia la eliminación de varios medicamentos.
¿Quién no debe tomar resveratrol?
Las embarazadas y las madres que dan el pecho, las personas con un cáncer sensible a las hormonas y quienes toman anticoagulantes, antiagregantes, inmunosupresores, antiepilépticos u otros fármacos de margen estrecho, porque el resveratrol modifica las enzimas del hígado que los eliminan. En esos casos, consulte antes con su médico o su farmacéutico.
¿Cuándo hay que tomar el resveratrol?
Puede tomarse en ayunas o con comida. Un ensayo con 24 voluntarios mostró que la comida retrasa el pico en sangre, de media hora a dos horas, sin reducir la cantidad absorbida. Si le molesta el estómago, tómelo con el desayuno o la comida, y no pase de los 150 mg diarios evaluados por la EFSA.
¿Cuándo empieza a hacer efecto el resveratrol?
No es un efecto que se note. Los ensayos miden cambios en los marcadores inflamatorios a partir de 8 a 13 semanas, y en la densidad ósea de mujeres posmenopáusicas a los 12 meses. Si un producto promete resultados visibles en pocos días, esa promesa no sale de los ensayos.
Fuentes
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